Guadalajara, Jalisco. México. 1970.

Escritor, gestor y Periodista Cultural. Egresado de la licenciatura en ciencias de la comunicación por la Universidad Veracruz de Guadalajara (UNIVER) y de la licenciatura en Desarrollo Cultural por la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA). Director de Panóptica ediciones y del proyecto virtual. Editor de la sección Cultural de la Revista Evidencia. Reportero y responsable de la sección cultural del noticiero Status Informativo de Radio D. K. 1250 de A. M. Como periodista cultural en medios impresos ha escrito para los internacionales, el Ángel Azul de Argentina, los medios El Semanario El siglo y la revista de literatura Alerce de chile. Ha colaborado para la revista peruana de análisis político Cabildo Abierto y en el ámbito de lo nacional fue consejero editorial de la revista especializada en teatro y danza Teatranza, columnista de la revista de Información laboral Overol, de la revista punto de mira, de la Yubai, y de la Villette Ensayo. De esta última fue subdidrector de la versión impresa y virtual; desempeñándose además como Web master de la versión digital. En el ámbito de la creación de página ha generado las páginas de los escritores Efrén Roura, José Ruiz Mercado, y Hugo Salcedo así también como la página de la soprano Nayarita Alma Rocío Jiménez y el fotógrafo Ipsaim Ruiz. Asimismo ha dado mantenimiento a la página de la Productora Entre Puentes y generó la versión digital de Teatranza. En este ámbito de la virtualidad fue corresponsal fre-lance de lanetro.com y lateatral.com. En el ámbito del arte escénico fue actor de la compañía Pepecuicatls, del grupo teatral los hijos de la luna, del Grupo Tacto y colaboró con el colectivo Tsaurixca. Becario del fondo estatal para cultura y las artes del estado de Jalisco, por el proyecto de creación dramática los hijos del quinto feudo, en el año de 1998. En ámbito de creación teatral ha publicado Los hijos del quinto feudo y las piedras caen, las piedras ruedan. Los dos libros editados por panóptica ediciones. Entre tus textos editados en antología se encuentra la obra de teatro Manolo Gallosa que aparece en el 2000 en la antología Malditos de Plaza Editores. En el 2004 la facultad de pesca de la Universidad Autónoma de Nayarit le hace una invitación especial a participar en una antología de poesía y prosa en el que se publica para el 2005 su texto narrativo la sinfonía del adiós. Dicho texto es publicado en la Antología Mi barco anclado en el mar de siempre. Dentro del campo ensayístico aparece su ensayo migración y teatro, mismo que es editado en la antología Frontera Norte/South Border. Una edición del Fondo Regional para la Cultura y las Artes del Noroeste y que forma parte de la colección Milenaria
(literatura actual Teatro). En el 2001 en una edición especial realizada por la secretaria de Cultura del estado de Jalisco con ocasión de la muestra Nacional de Teatro es editado el texto los personajes femeninos en el teatro de Jalisco. El referido texto aparece por esta causa en la antología de Los estilos del teatro en Jalisco. Un libro de reflexión teórica que contiene los trabajos ensayísticos de José Ruiz Mercado y Teofilo Guerrero.

Cabe mencionar que entre el currículo de Jesús Cruz Flores se cuenta su pertenencia como miembro fundador del movimiento letra en escena dramaturgia Jalisciense. Movimiento generado y coordinado por Vicente Leñero. Asimismo Jesús Cruz Flores tiene en su haber la pertenencia a la asociación mexicana de Investigación Teatral (AMIT/ITI/UNESCO). En el ámbito d ela investigación teatral ha impartido conferencias en diversas universidades e institutos entre los que se cuentan: Las facultades de Filosofía y letras de la Universidad Autónoma de México (UNAM), la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), y la Universidad de Guadalajara entre otras universidades del país mexicano. Sus libros publicados son Engullir otros sueños. En el ámbito de la poesía sus textos se han publicado en diversas revistas del país mexicano y en el exterior en medios virtuales e impresos. Entre sus poemarios editados se cuenta a: Engullir otros sueños publicado por Ediciones Teatranza en el año de 1996; y La luz era una eterna sinfonía del Eros publicado por Panóptica Ediciones en el año 2005.Dentro de ámbito de su exploración artística en octubre de 2006 (del 18 al 31) su obra pictórica y poética es expuesta en Cultural mar del plata 2006 en dos espacios. 8 fotografías sirven de soporte a 8 textos poéticos de Jesús Cruz Flores. Mismos qu ese exponen en dos lugares de la ciudad argentina del Mar del Plata. En a sede del evento inaugural, de cultural mar del plata, la Asociación de Casinos Nacionales y en el Estudio Mattion in Brunetti

jueves, diciembre 14, 2006

Manolo Gallosa

Por : Jesús Cruz Flores.
Registro de derecho de autor: 03-2006-033110250900-14

La presente obra fue editada en la Antología de Teatro Malditos.de Plaza Editores. Año 2000. México. Y fue escrita con el apoyo del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes del Estado de Jalisco.

PERSONAJES

MANOLO GALLOSA.- Viste de manera sencilla, pero a la usanza de los años treinta a los cuarenta.
MUJER.- Viste de negro.
MILICO.- Uniforme a la usanza del fascismo español.
HIJA.- Viste de blanco.

Esta obra fue escrita con el apoyo del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes del Estado de Jalisco dentro del proyecto, de creación dramática, “Los hijos del Quinto Feudo”. Y editada en la antología Malditos de Plaza Editores. México. 2000.
(Con acompañamiento de guitarras el tictáquear de un reloj. Del fondo emergen dos siluetas que se encuentran en un espacio que bien pudiera ser desde una vieja taberna hasta una casa descuidada o la cubierta de un barco. La silueta femenina y una masculina realizan diversos juegos eróticos que se transforman en una danza flamenca que culmina con el encuentro y la conjugación de los cuerpos. Entra la Mujer, va hacia una vieja mesa de madera, toma un libro de pastas añejas y lo abre para enseguida cerrarlo con suavidad. Luego se disuelve en la penumbra mientras el instrumento va en un crescendo cuando la luz de un cenital color de sangre se diluye sobre la mesa. Luego silencio y oscuridad. Después los tonos grises de una foto blanco y negro. Copa de cristal color ambar sobre una mesa entra Manolo cabizbajo, pensativo, deshecho de todo ánimo. Más por inercia que por ganas se sirve un trago y lo apura de un sorbo. Una música desgarra los sentidos. Una Mujer parece brotar de sus recuerdos, el casi ausente, ella sigilosa, ella voltea a todos lados con la precaución de quien se sabe en peligro. Luego mira con tristeza al niño que tiene entre sus brazos. A el no le importa el peligro. )

MUJER.- Corre cual el viento en tempestad para perderte en las Sombras.
MANOLO.- No puedo hacerlo.
MUJER.- Salva al angelito.
MANOLO.- ¿Dónde la tienen?
MUJER.- Eso ya no importa.
MANOLO.- Conteste que pierdo un tiempo muy valioso.
MUJER.- No te empecines.
MANOLO.- ¿Quienes fueron?
MUJER.- No comprendes la gravedad del asunto.
MANOLO.- Quiero nombres ¡Dígalos!
MUJER.- Los sanguinarios carecen de identidad.
MANOLO.- Ya la tendrán.
MUJER.- ¿A dónde vas? ¡So! ¡Bruto! Me la han matao con la esperanza de acabarte cuando vayas a buscar venganza.
MANOLO.- Para morir se vive y yo he de sacarle las entrañas a todos.
MUJER.- Guarda tu daga, y antepone la sesera al corazón. (se escucha un redoble de tambores que ser amplifican cual sonidos de truenos vueltos bombas. La mujer se cubre con el velo y se funde en la oscuridad )
MANOLO.- No me impida el paso. No, no me impida el paso que ... adónde se fue... a dónde se ha ido conteste, conteste. Cuanta soledad. Soledad de soledades, cuantos ecos retumban en la oscuridad. ¿Dónde se encuentra? No me aterra el silbar de las balas y el estallido de las bombas, sin embargo el vacío. Usted los sabe todo, siempre lo supo. Por eso la gente le llamaba bruja, porqué lo sabe todo, porque todo lo sabía de antemano. Conteste ahora, donde se encuentra. (El sonido continua hasta ser insoportable Manolo se cubre los oídos y grita con furia) ¡¡¡Dónde se encuentra!!!!!
MUJER.- No grites, niño, que pueden oírte.
MANOLO.- Afuera solo escuchan el fragor de una batalla. Debo vengar a los míos.
MUJER.- Mira al hijo. Tenlo en tus brazos por qué para ello has venido.
MANOLO.- Lo conoceré cuando sea libre.
MUJER.- Detente hombre de roca.
MANOLO.- ¿Qué me pide señora?
MUJER.- Huye con él.
MANOLO.- Soy un Gallosa señora.
MUJER.- ¿Y qué te vale, si muere la esperanza?
MANOLO.- Mi deber de militante…
MUJER.- Tu deber es retirarte para continuar la lucha.
MANOLO.- Me pide el desarraigo.
MUJER.- Te exijo salvar al hijo y replantear la estrategia. Te exijo salvar una vida para continuar con la esperanza de un pueblo.
MANOLO.- Salvar la vida a costa del ideal.
MUJER.- Mi hija ha muerto por el ideal. Ahora tú te irás.
MANOLO.- Huir nunca será de hombres.
MUJER.- ¿ Y el sacrificio inútil lo es? Hay momentos para retirarte y poder continuar, hay momentos para retirarse y regresar con más bríos, hay momentos para salir de la ratonera o quedarse entrampado para siempre. Mira Manolo. Hoy el instante te exige liberar a Galicia desde afuera.
MANOLO.- La haremos libre desde aquí.
MUJER.- Te irás, porque debes salvar al hijo.
MANOLO.- ¡Me da el consejo que no pudo practicar!
MUJER.- ¿Por qué me juzgas de esa manera?
MANOLO.- Usted pudo salvarla.
MUJER.- ¿Tú que sabes?
MANOLO.- La gente lo dice. La dejó sola. Maldita sea, podía haber hecho más. ¿Porqué no hizo por ella?
MUJER.- Por qué hay momentos y decisiones Manolo. Aunque el alma se parta. Yo hubiese dado la vida por ella…
MANOLO.- Sin embargo no lo hizó.
MUJER.- Hubo prioridades Manolo. Sí tu vives hay esperanzas, si los hombres de Galicia no mueren en el intento de ser libertos, hay esperanza. Sí el niño sobrevive habrá continuidad. Una vida por otras.
MANOLO.- ¿Ahora debemos escurrir el bulto cual las Mujeres?
MUJER.- Tu mujer afrontó al enemigo cual el más bragao. Ahora tu debes marcharte, para que sobreviva el pequeño.
MANOLO.- Escápese usted.
MUJER.- Piensa Gallosa, lo que una vieja puede durarle. ( Un militar entra de improviso. En un movimiento rápido la mujer le entrega al hijo a Gallosa. )
MILICO.- ¡Quieto, pardillo! ¡Ringais o van a la mierda los cojones! (La mujer intenta detener al milico quién la tumba a culatazos) ¡ Mecagüen…! ¡Chorra! ¡Aiba el jarramantas, por la porta! ¡Imbéciles! Seguro estoy lo perdieron. (Va hacia la Mujer que se encuentra desmayada) ¿Ainado la fulana con la friega? ¡Despierta! ¡Borrica! Sí el tal Gallosa es un tío de cuidado yo no me quedo con un palmo de narices. ¡Mierda! ¡Despierta! ¿Qué jodidos le dire al general? Yo soy melitar de honor pero el feronte ha volao. ¡Chela! ¿Me escuchas? Voy a sacarte las palabras por la buena o por la mala. Habla, di algo ¿Piensas que soy el jalapa que le gusta follar con las calientapollas? ¡Pardiez! Tienes razón soy el diseable que le metió la armería por el chocho. ¡Porca! ¡Contesta! ¿A dónde ha jopado el vaina? ¡Habla vejanca! ( La acción se congela. Entra la hija del lado contrario de donde salió Gallosa, va hacia la Mujer e intenta borrar al Mílico pero no lo logra . Manolo entra por dónde la hija entró. )
MANOLO.- (Para sí) Vive tu hijo. Pero tú no.
HIJA.- No escupas a la nubes.
MANOLO.- Escupiré a las nubes. (Rie) Si. Lo haré cuantas veces sea necesario.
HIJA.- Te llenarás de tus desechos.
MANOLO.- Me llenaré de mis esputos. Lo haré. Porqué serán los míos y no lo de otros carajo. Quiero gritar al universo, escupir, escupir y solamente escupir . Hay odio, hay rencor, hay amores rotos, vueltos retazos de un gran tapete. Como para pisarse una y otra vez.
HIJA.- Detén tus quejas, por favor, amor.
MANOLO.- Sin su tierra, sin su mujer. ¿Qué hace un hombre sin las caderas de su mujer? ¿Manolo a dónde irás sin ella? ¿Para que la vida?
HIJA.- (En un susurro) No pienses en mí, ahora no. Toma un breve descanso, Manolo de mi alma. Allá se ven las luces del muelle solitario. ¿Ya lo ves? El buque tiene las farolas apagadas y el vientre relleno de exiliados. Van a allende las fronteras ¿De dónde vendrán los libros que mañana serán prohibidos cuando el régimen del fascista quiera acabar con la identidad de un pueblo?
MANOLO.- ¿Meiga de mis sueños vivos? ¿Es tu voz , o, el sonido del viento juega conmigo? háblame de nuevo meiga. Lo necesito tanto. Qué me has dejado con el hijo recién nacido. ¿Y a dónde ir con esta carga cuando el destino juega con nosotros? háblame de nuevo, meiga. ¿Por qué vivir la lucha por la libertad para morir de soledad en el exilio?
HIJA.- Salva a la vida Manolo.
MANOLO.- Quisiera morir como el Xosé. Pero no puedo ahora. Xóse murió gritando entre estertores: A Galiza nosa, a nosa sangue, a nosa morte. ¿A dónde guiar los pasos cuando la vida nos obliga al desarraigo? (Se escuchan pasos. Luego disparos. Manolo huye. Ella lo mira irse. Los pasos y los disparos se escuchan cada vez más cercas, ella traza círculos en el aire y sale. )
MILICO.- Le vieron con rumbo al muelle.
MUJER.- La gente dice muchas cosas.
MILICO.- ¿El nombre del barco?
MUJER.- ...
MILICO.- ¿Tiene bandera neutral?
MUJER.-...
MILICO.- Conteste vieja bruja.
MUJER.- Ignoro lo que pregunta.
MILICO.- (La golpea) Ahora vas a soltar la sopa de una buena vez. Habla mujer o tal vez quieras lo mismo que tu hija. (La Mujer lo mira fijamente.) Sería malgastar el talante contigo. Bruxa.
MILICO.- ¿Cuántos de los chavales que has ayudado a nacer te sobreviven? ¿Cuantos te sobreviven? ¿Cuando partieron rumbo al monte? ¿Cuantos dejaron la península? ¿Cuantos luchan en el extranjero? Quiero saber cuanto y quienes son. Habla, bruja. Habla o aquí te quedas patitiesa.
MUJER.- ¿De verdad quiere oírme? (sacando fuerza de flaqueza) ¿Por qué tiemblas como ratón entrampado? ¿Acaso no soy yo tu prisionera? ¿Acaso no eres el verdugo de todos los que piensan diferente? ¿Acaso me teme el hombre valiente? ¿Vas a tirar del gatillo o vas a matarme con la bayoneta forjada en otra tierra? Mira tus manos. ¿Acaso puedes negar tu esclavitud cuando los intereses de otros te manejan cual marioneta. ¿ Mario te llamas verdad? Eres el hijo de antiguos moros que fueron colonos, luego colonizados y al tiempo despersonalizados para servir al amo. Te sorprende mi descubrimiento, no debiera. Soy una bruja ¿No lo recuerdas? Soy la maldita partera que atendió a los tuyos ¿Cuantos quedan? Son demasiados para la contabilidad de un bruto. Pero inicia por contarte a ti mismo. Ponte en tu lista de pendientes. ¿Lo escuchaste, dependiente del sistema? ¡Mario eres el verdugo de tu pueblo!
MILICO.- A callar vieja bruja.
MUJER.- ¿Temes a los que escuchan o a tí que escuchas?
MILICO.- A callar vieja bruja, ya este jueguito no me divierte. (Dispara) Cabo primero, ordene la formación que en acabado el descanso viene la cacería despiadada.
(Oscuro total, música gitana, rabia contenida. El viento arrastra los sonidos del mar que se mezclan con el sonido del instrumento de cuerdas. De vez en vez, un reflejo de luz muestra a Manolo Gallosa en posición fetal. Se escucha una explosión. Luego un silencio breve y la música arrecia. )
MANOLO.- Silencio. Paren la música. La muerte ronda en la inmensidad de este espejo. ¿Nadie sabe que hay enemigos tras de nosotros?
MUJER.- ¿Temes morir en un lugar tan especial como este? No hay motivo para ello. La luna tiene el color de la noche y nadie puede ver, ni sentir, ni escuchar. Esta noche un embrujo gitano nos protege. ¡Ea! Que los panderos rasguen el aire.
MANOLO.- Quieren callarse. Al niño le molesta tanta algarabía.
MUJER.- Poco sabes de nuestros menesteres. Trae acá. Seguramente llora por hambre y yo tengo los senos a reventar.
MANOLO.- Nunca le soltaría ¿Por qué condescender con alguien como tú?
MUJER.- Los milicos te buscan por toda la Galicia.
MANOLO.- Pareces saber muchas cosas. ¿De dónde eres?
MUJER.- Pregunta mejor quien soy.
MANOLO.- Ven mejor a donde pueda verte.
MUJER.- Me gustan las sombras.
MANOLO.- ¿Como sabes tanto?
MUJER.- Trae acá. Pierdes el tiempo, y amargas la leche.
(Cenital. La mujer arrulla al hijo de Gallosa. Manolo saca un cigarro,lo fuma con impaciencia en tanto espera con la misma intensidad. Entra la hija. )
MANOLO.- ¿Y bien?
HIJA.- Puede brillar el sol antes de tiempo.
MANOLO.- ¿Como dejarte aquí?.
HIJA.- ¿Te gustaría perder al hijo?
MANOLO.- ¿Como pensarme sin ti?
HIJA.- Ya, hombre, que pareces un gazapo. Anda coge tu daga y córrete al monte que al destino nadie lo altera. Anda ve a los montes a luchar por el hijo que crece dentro de mí.
(Manolo Gallosa Intenta abrazarla pero ella se diluye en las sombras)
MANOLO.- ¿Dónde ha caído el desterrado?
MUJER.- Grita más fuerte, aún tienes la lengua y puedes hacerlo. Grita Manolo. Hazlo Gallego. Hazlo en el idioma de los tuyos. Fálame de ouro e da prata, de sua pel moriña. Fala dos nenos que nunha noite, non sen medo deixaron de xantar a vida como pasatempo. Habla de ella. Habla de ti, habla de los recuerdos para sacar la casta y continuar adelante. (Manolo va hacia la mesa y se sirve un trago ) Hazlo Manolo…
MANOLO.- Una mañanita le reconocí como el ideal de mi vida. Ella haldeaba como nunca lo había hecho, entonces le mire con otros ojos. Mira Manolo, que manera de moverse tiene la niña. Apuré el paso y ella me regalo una sonrisa. Cuidado Manolo, que los ojos de las Hijas de las meigas nos atrapan sin remedio. Días después caí entre sus brazos, jurándole que no le dejaría nunca. Ella me sonrío y me dijo que gozará el instante. Ella. Una rapaza que se transforma en mujer y de repente nos hechiza con la tierna mirada. Con una mirada furtiva, con una puerta clandestina que se abre para dar cabida al deseo. Entonces el cuerpo reclama la presencia de la hembra y la mujer menudita se transforma en compañera, en amante, en camarada. Cuanta ironía tiene el destino. Descubrirla un día. Perderla al otro. Qué ironía, huir muy lejos cuando la sangre reclama la venganza. Que terrible es buscar la vida en otras tierras, cuando se deja la propia a la merced de asesinos.
MUJER.- Piensas demasiadas cosas y te olvidas de vivir.
MANOLO.- La tierra ha quedado lejos.
MUJER.- Ahora eres un desterrado.
MANOLO.- No me resigno a ser una sombra del pasado.
MUJER.- ¿Debieras de hacerlo?
MANOLO.- Los hombres en la Galicia luchan por su libertad.
MUJER.- Aquí también es Galicia. Aquí también la guerra continúa.
MANOLO.- Lo sé pero no es la batalla mía.
MUJER.- Ayer te metieron a la cárcel por extranjero, te acusaron por tu pasado en la guerrilla.
MANOLO.- Mi corazón aún esta en ella.
MUJER.- Recién llegado te golpearon en el puerto.
MANOLO.- Por extranjero, se han burlado de mí. Viejos rencores hay en sus mentes. Y no les culpo cuando yo mismo los tengo. ¿Como estará mi verde Galicia sin mí? ¿Dónde la sepultarían? ¿Acaso lo hicieron? ¿O la dejarían como carne para los perros? Al hijo de la Josefa le abrieron el vientre para cebar los canes. Y se reían los malditos delante la aldea, y la Josefa en el cepo maldiciendo, llorando, muriendo de tristeza. Y yo en la cárcel viendo las caras gozosas de los verdugos. No se como salí. Tampoco entiendo porqué estoy aquí y no en mi tierra con el fusil en la mano. ( Sale. Vituperios de una multitud enardecida. Alaridos de dolor. Luego risas. Manolo toma una copa. La guitarra gitana de nueva cuenta se escucha. ) ¿Cuántos huesos de gitanos quedaron por los caminos? Libres como el viento que los lleva. Ahora son el polvo que vuela por todo el mundo, sin saber dónde acabará el remolino que los empuja a conocer el universo de una esfera. Esa es la vida de todo el errante. Un día en un sitio, pero al otro…¿Quién lo sabe? La vida se le escapa al transterrado como el humo de un cigarrillo. En espirales siempre en redondo hacia ti. Mujer preñada en cada conclusión del ciclo. Ahora somos como ellos, debemos continuar la ruta, seguir otros senderos, buscar otras ciudades, hallar otras maneras que nos hablen de lo mismo. Demasiadas cosas nos faltan por vivir…una ironía de los tiempos ¿Adonde van los gitanos con su cantar enlutao?
MUJER.- Van más allá de estás paredes.
MANOLO.- ¿De dónde sales ahora?
MUJER.- De ti.
MANOLO.- De mi ya nada sale.
MUJER.- Eso quisieras, Manolo.
MANOLO.- A veces quisiera olvidarme de todo, saber que todo fue un mal sueño, que su voz fue el murmullo del mar reventando en la playa de Vigo. Un mal sueño nada más…Que las persecuciones jamás ocurrieron, que jamás enmudecieron tantas voces… Pero la realidad es otra. MUJER.- Cual es tu realidad manolo. ¿Dónde comienza tu universo? ¿Dónde concluye? MANOLO.- Nosotros somos hijos del exilio y el silencio obligado en tierra ajena. Nosotros somos los exiliados que deambula sobre la cubierta de aquel barco varado en el puerto de Veracruz. Aquel barco que enmudeció su silbato al soltar las amarras sobre una tierra que nunca pudo ser nuestra.
MUJER.- Nunca pudiste superarlo. Tres muertes te consumieron la sesera. Solo pensabas en regresar y en vez de eso nos llevaste contigo.
MANOLO.- Me embarqué solo y llevaba un remolino por cabeza. Fue cuando en el buque conocí a una mujer, cosa de días y ya he vivido tanto.
MUJER.- ¿Los años ya no corren para ti?
MANOLO.- Una mujer gitana le dio el alimento de sus propios veneros.
MUJER.- Fueron tus delirios, nada más.
MANOLO.- Y el niño le sonreía como si fuera de la familia. Cuanta ternura, meiga. Luego el viento sopló y sopló. Susurraba que el enemigo se encontraba cerca. Nos veía con furia. Con unos ojos tan oscuros y penetrantes como la noche en que salí de Galicia. Cuanto dolor. Nunca sabré como llegue hasta el buque en aquel trance.
MUJER.- ¿En verdad quieres saberlo?
M ANOLO.- Sólo recuerdo que corría, y las tropas de las falange nos tenían en un cerco. Yo corría casi a rastras entre los breñales. Sólo recuerdo que resbalaba una y mil veces, que se rompía la ropa en el filo de los pedruzcos, que resbalaba el chaval de mis brazos, que se perdíaaaaaaaaaaa. (Entra la hija, va envuelta en una mortaja y lleva el niño en los brazos, Manolo corre con desesperación hacia ella, le arrebata al niño)
HIJA.- Manolo de mi alma, compañero de lucha, de mi alcoba, de mis noches de mis días vuelto suplicio.....
MUJER.- Dilo, Manolo. Déjanos libres. Deshoga las penas que cada lágrima libera.
MUJER.- Míralo meiga. (la Mujer se retira lentamente.) Es un pequeño. Un pequeñito de ojos moros cual los ojos de la madre que prefirieron cerrarse antes que denunciar, antes que traicionar, antes que claudicar. Pero pronto volveremos a mi verde Galicia. Para liberar a la tierra. Para vengarla a ella (Manolo Gallosa lo arrulla. La hija lo mira con un dejo de tristeza. Se acerca a él, pareciera a darle un beso, lo mira a los ojos, le acaricia el pelo. Luego sale éterea. Manolo destapa al niño. Lo mira con espanto. La mano busca su cara, no le encuentra forma, desesperado lo descubre. Son pedazos de periódicos. Los papeles saltan por los aires. Manolo los persigue con desesperación. La luz va al oscuro. El telón se cierra.)

Comments on "Manolo Gallosa"

 

Anonymous Anónimo said ... (23/3/07 00:50) : 

vaya! me grado la historia.
aunque el final fue inesperado. Pero pienso que siempre queremos lo mejor para nuestros seres queridos, a pesar de que nos tengamos que valer de algunos engaños para salvarlos del peligro.

Gracias!. Seguiremos en contanto.

 

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